Internos alojados en el Penal de Villa Urquiza fabricaron roperos de madera, juguetes didácticos y juegos infantiles que fueron donados para Navidad a los niños y niñas que residen en el Hogar Eva Perón.
La iniciativa surgió desde el Área de Tratamiento de la Unidad N° 10 en conjunto con la Dirección de Unidades Penitenciaria y la Jefatura de Régimen, en el marco del proyecto ”Construyendo Lazos” de la resocialización de las infancias. Uno de los objetivos era que los reos -desde un contexto de encierro- lograran posicionarse como actores solidarios para trabajar en su proceso de reinserción social.
Esperanza y arte: pintan un mural del papa Francisco en una de las paredes del penal de Villa UrquizaSegún explicó el Adjuntor y colaborador del proyecto, Marcos Carrizo, las autoridades del Servicio Penitenciario se reunieron con los directivos del hogar para estudiar cuáles eran las necesidades que tenían los niños y niñas de cinco a doce años que se encuentran en situación de orfanato, para coordinar las donaciones.
Trabajo en equipo
Fue así que durante dos meses y medio los presos de la Unidad 10, con colaboración de las internas del sector trans, trabajaron con los insumos brindados por personas ajenas a la institución, el personal y los internos y fabricaron 50 roperos individuales de madera, 45 juguetes artesanales didácticos, dos subibajas y una calesita. El 23 de diciembre se presentaron en el Hogar Eva Perón para acercar los muebles y juguetes junto con golosinas y ropa.
Enseñan ajedrez a los internos del penal de Villa Urquiza como una herramienta de reinserciónLa psicóloga del Servicio Penitenciario, Laura Gómez, destacó la importancia de este proyecto tanto para los internos como para los menores que recibieron elementos. “Se logró fortalecer vínculos dentro del equipo de trabajo del tratamiento penitenciario comprometiendo a su personal en un rol solidario para la sociedad en general, no solo dentro de los muros sino afuera de ellos al aportar algo a los niños en situación de orfanato. Por otro lado, se logró un impacto en los niños alojados en el Hogar Eva Perón, fortaleciendo su sentido de identidad personal, su privacidad y autonomía con la donación de estos roperos donde ellos podrán guardar sus pertenencias”.
“El fortalecimiento de los lazos sociales entre las personas que trabajamos en esta institución, la población que está privada de su libertad y la comunidad en general se encuentran unidas a través de este proyecto solidario que fortalece los vínculos sociales y eso también promueve la seguridad de la comunidad en general”, concluyó.